domingo, 11 de agosto de 2013

El Complejo de Jonás

El complejo de Jonás denota la negación a realizar plenamente las propias capacidades. Así como Jonás eludió las responsabilidades inherentes al profeta, muchas personas evitan la responsabilidad debido a que temen utilizar sus capacidades hasta el límite que les permiten sus fuerzas. Prefieren la seguridad que proporciona el plantearse metas mediocres, renunciando a las empresas ambiciosas, que les exigen que se extiendan al límite de sus capacidades. Esta actitud es común entre los estudiantes que se limitan a "cumplir", pues sólo utilizan una parte de sus talentos y habilidades. En el pasado, se enseñaba a las mujeres que una carrera exitosa era incongruente con la feminidad o que el cultivo de las capacidades intelectuales les restaba atractivo ante el sexo opuesto. El "temor a la grandeza" puede representar la barrera más significativa en la vía de la autoactualización. El vivir a tope puede encerrar más de lo que muchos podemos tolerar. A menudo, en los momentos de alegría intensa y éxtasis, la gente exclama: "es demasiado" o "no lo soporto". La raíz del complejo de Jonás se aprecia en el temor a cambiar una existencia limitada pero tolerable, a perder el control, al desgarramiento de la personalidad o, incluso, a la desintegración.

7 comentarios:

  1. El miedo a perder la seguridad es algo ancestral. En los primeros días del Hombre permitió a los grupos humanos sobrevivir evitando empresas sumamente riesgosas para los individuos y sus grupos; pero ahora, en lugar de un sano instinto de conservación, parece tratarse de un complejo de indefensión ante un mundo agresivo y hostil, el cual nos agrede e a nivel mental, físico y espiritual, permitiéndonos, como individuos, solo un estrecho margen de seguridad del cual ahora no se quiere salir, llevando así al miedo al riesgo y a las grandes empresas; en un tiempo el miedo nos protegía de una amenaza muy real ante la que no podíamos luchar, el poder de la naturaleza, peor hoy nos impide luchar contra otra amenaza, igual de temible, pero para nada invencible, la codicia humana.

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  2. Es realmente significativo como el miedo, como construcción social, cambia de sentido dependiendo de la manera como cada quien lo asume y lo vive.

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  3. Considero como una parte de vital importancia el aspecto de el gusto, el interés y la pasión.

    Y, de una larga lista de sentimientos que se me ocurrió, me quedo con estos, ya que son los "antídotos", según mi punto de vista, para contrarrestar los efectos de la huida a la responsabilidad.

    El gusto es la presencia de una sensación satisfactoria, agradable y reconfortante en el cuerpo y en la mente. Como cuando te gusta mucho un platillo especifico... Solo de pensar en el "se le hace a uno agua la boca", recuerda ocasiones en las que lo ha disfrutado y, a veces, llega hasta el punto que te da hambre. Tu cuerpo (la sensación de hambre) se conecta con tu mente (los recuerdos del platillo) y buscan "eso" que pueda calmar y satisfacer tanto cuerpo como mente.

    Cuando algo te interesa, el solo hecho de escuchar a alguien mas hablando de ese tema hace que voltees y le pongas atención. Tal vez no sea la mejor opinión, pero la sed de conocimiento e interés por el tema hace que valores la opinión de otros, y puedo decir que lo mismo pasa cuando vemos hacer a alguien algo que no sabemos nosotros.

    Y la pasión, simple y sencillamente es la máxima expresión del punto en donde se unen un gusto y un interés...

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  4. Desde mi punto de vista, el miedo de Jonás es inevitable en las personas, cuando por ir en busca de la grandeza, piensan en dejar atrás la comodidad y la estabilidad. Yo admiro a las personas que vencen ese miedo y anhelan, sueñan, luchan por conseguir los deseos más profundos y sinceros del corazón. Me parece que esta breve reseña del complejo de Jonás, esta de parte del dicho popular "el que no arriesga, no gana" y es una crítica al refrán "más vale pájaro en mano que ciento volando". Me atrevo a decir, partiendo de mi experiencia vivencial, que la mayoría de ocasiones en que me he arriesgado, cimentando mi atrevimiento en la confianza de mis capacidades, he salido airoso, y las veces que las cosas no resultaron como quería o esperaba, gané en aprendizaje, y obtuve información que propicio el conocimiento de mi mismo. Al final, puedo decir con toda certeza que a mi siempre me ha lastimado más el "hubiera", que el "fallé" o "no me salió", pues de uno queda la nada, y del otro una enseñanza invaluable.

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  5. Hola. El miedo de Jonas para reconocer sus capacidades concuerda conmigo. Me permitire contar una experiencia. Cuando cursaba la prepa tenía que hacer examen para la universidad, hice la primera ronda y no me quedé. Entonces pensé que sería mucho más cómodo que me inscribiera a una universidad privada, este era mi pensamiento ya que tenía miedo y no me sentía capaz de lograrlo, las demás personas me decían.que el examen era difícil y casi nadie lograba entrar; al llegar la segunda ronda, pensé bueno creo que he llegado hasta aquí por algo y me di ánimos. Y bueno logré entrar a la gloriosa universidad. Creo que más o menos ejemplifico que a veces no damos.nuestro máximo por el miedo a fracasar o a tener éxito y dejamos que los demás nos guien

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  6. Mi opinión respecto al tema es que este complejo es una manera de pensar característica de la sociedad mexicana de tal manera que considero que se da de acuerdo a un aprendizaje social a través de la cultura en la que vivimos, ya que se nos enseña a pensarnos como los conquistados o los derrotados. De tal manera que preferimos estar en una zona de confort en lugar de explotar nuestras capacidades la máximo.
    Sin embargo lo anterior no significa que estemos condenados a vivir con esto, esta en cada uno de nosotros el rescatar nuestra valía como personas para perder ese miedo y lograr la autorrealización. Es ahí también donde entra nuestro trabajo como psicólogos (en las instituciones)y también como potenciales padres de familia para poder adoptar una forma distinta de educación desde el nivel familiar.

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  7. Me gusto mucho esta pequeña reseña sobre el Complejo de Jonás, en lo personal he caído en este complejo algunas veces, sobre todo a nivel personal. En ocasiones he preferido evadir experiencias por miedo al fracaso o la tristeza, pero en esos momentos, pese a que hacia esto por mantenerme en un estado de confort y bienestar, no me sentía para nada bien, todo lo contrarío sentía un fuerte vacío y fue hasta el momento en el que decidí darme la oportunidad, confiar y ser yo misma, fue cuando realmente crecí, experimenté y sentí cosas nuevas, descubrí mi creatividad, lo dedicada que puedo ser por alguien, lo buena que soy planeando sorpresas, cosas que jamás hubiera conocido de haberme quedado en ese estado temeroso. Y aunque el haber tomado esa decisión me hubiera traído solo consecuencias negativas, se que el crecimiento personal hubiera sido igual de grande, porque he aprendido que de los errores se aprende mucho, como humanos nos equivocamos pero como humanos también tenemos esa necesidad de mejorarnos con cada experiencia.

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