viernes, 13 de septiembre de 2013

Algunos elementos prácticos de la facilitación

Te pido que leas y reflexiones, apoyado en los textos que hemos revisado (cita al menos uno) sobre los siguientes elementos que deberá tomar en cuenta el facilitador al trabajar con grupos:


Principios de la relación facilitadora del   crecimiento:
Es una relación emocional entre el facilitador y el estudiante o participante, que implica un vínculo cálido, respetuoso y abierto. También implica un compromiso emocional claro y bien delimitado.
Es una relación permisiva en lo que se refiere a la expresión de sentimientos, llena de consideración y respeto positivo incondicional, comprensión y no evaluación.
Es una relación estructurada y con límites claros.
Es una relación libre de todo tipo de presión, control, dominación y coacción.

Es recomendable trabajar siempre con un cofacilitador, especialmente si somos principiantes o si el grupo es muy numeroso “arriba de 12 participantes”.
Tomar en cuenta que siempre detrás de un sentimiento hay otros que pueden manejarse.
Cuando no sepas que hacer en una situación, menor no hagas nada y siempre regresa al reflejo primario.
Cuando exista enojo o coraje hacia ti como facilitador; recibe, escucha y empatiza con este enojo. De otra manera aumentará la rabia y la defensa.

Cuando alguien este en postura defensiva, respétala; por algo está ahí esa defensa. La persona sabrá cuándo abrirse.
Confiar en la sabiduría del grupo en como elemento extraordinario de facilitación.
No hacerse responsable del crecimiento de los demás, cada quien es responsable de su participación, silencio, actividad y todo lo que suceda en las sesiones.
Cuando dos miembros se están agrediendo destructivamente es mejor parar esa comunicación, pues esa agresión destructiva se hace inmanejable, provocando distancias irreparables o la exclusión de algún miembro del grupo.

En caso de enojo de dos miembros del grupo es importante que expresen su coraje haciéndose responsables de su sentimiento en lugar de responsabilizar o culpar al otro. Cada uno tiene una forma muy particular de percibir la realidad, siendo respetables las dos. Favorecer la empatía.
Siempre estar alerta a los diferentes roles que actúan los miembros del grupo.  Recordar que atrás de estos roles siempre hay necesidades y causas que debemos tomar en cuenta.
Estar alerta a la energía del grupo y a la propia, para actuar congruentemente con este nivel de energía.
Estar atento a todas las necesidades grupales y propias. Siempre es bueno mirarse y comunicarse entre los facilitadores.
Cuando exista un miembro del grupo que no suelte el micrófono o la palabra, ayuda el que uno deje de mirarlo para no reforzar su necesidad de ser el centro.