sábado, 17 de agosto de 2013

Para recordar: Si... entonces...

Entendiendo algunas consideraciones a modo de hipótesis, recordemos que:


SI el terapeuta...                                                ENTONCES el cliente...


* EMPATIZA                                                    *Aceptará expresiones sentimientos como propios.

* ES CÁLIDO                                                   *Bajará sus defensas.

* REFLEJA                                                       *Adquirirá conocimiento profundo de sí mismo.

El rol del terapeuta es:

* Experimentar, sentimientos y emociones del Otro.
* Absorber la experiencia del Otro (EMPATIZAR).
* Describir (no hay diagnóstico).
* Lograr las hipótesis.
* Generar un clima (por medio de la ACEPTACIÓN).

   


7 comentarios:

  1. Concuerdo con dichos postulados, y hago particular énfasis en la calidez del terapeuta. La razón de esto radica en hacer sentir al cliente que en efecto no esta solo, que puede contar con otros; algo esencial para fomentar el desarrollo de muchos pacientes que viven apesadumbrados por una infinita soledad, algo cada día as común en una sociedad materialista como la nuestra

    ResponderEliminar
  2. Hola. Son excelentes las hipótesis y lo que vice Alberto. Agregare una, si el terapeuta es congruente el cliente verá en él algo que querrá para sí mismo y su experiencia terapéutica será enriquecida.

    ResponderEliminar
  3. Estoy muy de acuerdo con las ideas plasmadas, pero me hace un poco de ruido lo de experimentar...

    ¿Realmente se experimenta con los sentimientos y emociones?

    Pero no se en que sentido vaya dirigida la palabra. A mi se me ocurre, si es en el mismo sentido en el que la entendí, me gustaría mas el termino "descubrir", tal vez "reconocer", o hasta "entender", en lugar de experimentar...

    No se que opinen...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola: a mi parecer la palabra "experimentar" se refiere al hecho de llegar a sentir esa emoción y no en función de jugar con el sentimiento para ver que pasa. Es recordar lo que en algún momento viviste y así comprender al cliente, sin llegar a solo suponer como se siente y aparentar que lo comprendes.

      Eliminar
  4. Si estamos casados con el modelo positivista es muy probable que nos haga ruido la palabra experimentar, ya que lo asociamos con una situación de variables controladas; sin embargo, aquí el contexto de la palabra viene en virtud de EXPERIENCIA.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. los postulados de la terapia humanista, realmente respetan los sentimientos, pensamientos y actitudes del otro. Por medio de la empatía, respeto, calidez y congruencia va a permitir que se dé la relación terapéutica aunado al clima de calidez y confianza que el terapeuta debe de generar para propiciar una mayor apertura del cliente y facilitar el proceso de que él mismo encuentre la respuesta.

    ResponderEliminar
  6. Estas hipótesis sobre el trabajo junto con el cliente me hacen recordar un pequeño fragmento de la lectura sobre la construcción de comunidades personalizadas de Rogers que me pareció impresionantemente bello. Se habla de una cofluencia metafísica y energética entre el cliente y el facilitador, ya que Rogers menciona que alguna ocasión, los temas no programados, tratados con sus colaboradores antes de las sesiones con las comunidades, inexplicablemente y sin inducción, serían abordados de similar manera con las comunidades días después. Además menciona una especie de relación psíquica casi sinérgica entre terapeuta y paciente, pues el desarrollo personal de primero influirá en el desarrollo del segundo.
    Entonces pues, me parece que las oraciones hipotéticas aquí planteadas son tan ciertas como que 1+1 son dos. Pienso que la energía del facilitador tiene que estar equilibrada, para estabilizar la del cliente, pues si se comportará con actitudes de enfrentamiento o rebate, no crearía en el cliente sino un tornado de ideas opuestas, y una resistencia al reconocimiento de sí mismo. Me gustaría escribir una metáfora para explicar como percibo el trabajo terapéutico humanista.
    Los actos, pensamientos, sentimientos, etc. del cliente son como flechas que tira un arquero para dar en el blanco (felicidad). Cuando éstas cada vez se van alejando más del centro, el individuo empieza a tener problemas consigo mismo, a perder su sentido de vida. Algunos herreros (otros enfoques terapéuticos) le dirán al cliente "las flechas que tiras ya no son eficientes (condcutas), es necesario darte flechas diferentes para que vuelvas a dar en el blanco" o serán capaces de afirmar: "tus flechas tienen ya desde su origen, un tipo de polilla que las corroe (trauma), polilla que si se limpia desde el centro del astil, garantiza la afinidad en la puntería. Asimismo, habrá otro herrero que ni él mismo se llama herrero, quien le invitará a pensar "¿son las flechas las disfuncionales, o es la calidad del arco (desarrollo espiritual) con que las lanzas, la causa de tu desatino?. Yo te aseguro que desde un arco poderoso, cualquier flecha puede ser bien dirigida". El arquero en vista de tal afirmación estará tentado a exigir: "Tu arco se ve portentoso, constrúyeme uno igual", a lo que el herrero rebatirá: "Mejor te orientaré a manufacturar y desarrollar el tuyo, conforme a las dimensiones de tu gusto (valores), y de esta manera, ambos aprendemos y mejoramos, yo como herrero y tu como arquero, trabajando juntos por el crecimiento mutuo".

    Esta medio fumado esto jajaja, espero haya explicado mi percepción personal.

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario.